"EL NIÑO ESTÁ EVOLUCIONANDO Y PROVOCARÁ CAMBIOS EN LOS PATRONES CLIMÁTICOS EN TODO EL MUNDO"
Marieke Hemmes mié. 10 jun. 2026
El fenómeno de El Niño se produce cada dos a siete años. Se asocia con temperaturas del agua superiores a lo habitual en el Pacífico ecuatorial oriental, y sus efectos se sienten en todo el mundo. "El Niño está evolucionando ahora mismo y es probable que se declare oficialmente en las próximas semanas", afirma Drew Lerner, de World Weather, Inc. Su influencia comenzará a notarse en el sudeste asiático, el norte de América del Sur y Centroamérica, para extenderse después a la India, el centro de África y el noreste de Australia. "América del Sur suele sentir el impacto durante su primavera y su verano", señala Lerner. En estas regiones, los efectos serán probablemente más intensos desde finales del tercer trimestre de 2026 hasta el cuarto trimestre y comienzos de 2027.

Fenómenos meteorológicos extremos en América del Sur
El impacto de El Niño se dejará sentir con fuerza en toda la cadena de suministro hortofrutícola, comenzando por la producción. En América del Sur, puede provocar inundaciones en el norte de Chile, Perú y Ecuador. "Los patrones meteorológicos en estos países suelen volverse mucho más lluviosos durante El Niño", comenta Lerner. En algunos años, las zonas desérticas de Chile también registran precipitaciones muy superiores a lo normal, con posibles inundaciones, y las temperaturas estivales en todo el país pueden ser considerablemente más altas de lo habitual.
Colombia, Venezuela y partes del centro de México se ven afectadas en ocasiones por sequías, y las precipitaciones por debajo de lo normal también podrían impactar en el sur y el este de México durante el verano. En cambio, en el sur de Brasil, el extremo oriental de Argentina y Uruguay, El Niño genera condiciones más húmedas de lo habitual durante varios meses, desde el invierno hasta el verano. El noreste de Brasil —desde la cuenca del Amazonas hasta Pernambuco, Piauí, Maranhão, Tocantins y Bahía— puede volverse inusualmente cálido y seco durante la primavera tardía y el verano.
El tiempo en muchos países latinoamericanos se vuelve más extremo y tiende a afectar a la producción de frutas y hortalizas. "El exceso de humedad puede afectar a la floración, y se sabe que la polinización que llevan a cabo las abejas disminuye cuando las condiciones meteorológicas son adversas". Los patrones de lluvia también pueden favorecer enfermedades fúngicas y hongos. La producción de frutas como los arándanos, los mangos y los aguacates en Perú, Colombia y Ecuador suele verse afectada. Argentina y Chile experimentan con frecuencia una caída en la producción de fruta como consecuencia de los elevados niveles de humedad. "Esto ocurre habitualmente durante el invierno del hemisferio sur". Aunque el impacto sobre las frutas y hortalizas puede ser significativo, la mayor pérdida probablemente se produce en la captura de anchoas frente a las costas de Perú.
Implicaciones para los importadores norteamericanos
Dado que América del Norte es un importador muy relevante de productos procedentes de América del Sur, Lerner recomienda a los importadores norteamericanos que tengan en cuenta varios aspectos en las semanas o meses previos a El Niño y durante el propio fenómeno. "Las inundaciones graves en los países productores podrían generar problemas de transporte. Además, El Niño favorece la proliferación de enfermedades asociadas a la humedad, lo que podría derivar en problemas de calidad". Por ello, los importadores deben asegurarse de que las inspecciones de la mercancía adquirida sean exhaustivas. Los fenómenos meteorológicos extremos también tenderán a reducir los volúmenes disponibles, lo que presionará al alza los precios.
Los importadores norteamericanos se abastecen cada vez más en el sur de la India y en Asia. "Deben tener presente que la sequía en estas regiones puede ser muy perjudicial durante episodios intensos de El Niño, lo que añade más presión sobre los precios de frutas y hortalizas con la contracción de la oferta a nivel mundial", señala Lerner.
Mayor pluviometría en América del NorteAunque América del Norte depende de las importaciones de frutas y hortalizas, muchas de ellas se cultivan en tierras nacionales en determinadas épocas del año. En esta región, el impacto de El Niño se concentra principalmente en invierno, durante el cuarto y el primer trimestre del año. California es un estado agrícola clave, y las lluvias e inundaciones que trae El Niño pueden afectar a sus cultivos de invierno.
En invierno, la producción agrícola estadounidense es mayor en California, Florida y el sur de Texas. Sin embargo, Georgia, las Carolinas y las zonas que se extienden hacia el oeste hasta las costas centrales del golfo de México también pueden sufrir inundaciones invernales. En el lado positivo, el riesgo de heladas severas y olas de frío dañinas en los estados del sur suele reducirse durante los inviernos con incidencia de El Niño, gracias a las precipitaciones más abundantes y a una mayor humedad. En California y el desierto del suroeste, la demanda de riego tiende a disminuir.
Qué origina el fenómeno de El NiñoAunque los científicos no pueden explicar ni predecir con plena certeza cuándo se producirán El Niño y La Niña ni cuál será la intensidad de cada episodio, sí saben que son consecuencia del aumento de la temperatura del agua de los océanos. Una vez que el agua del océano comienza a calentarse o enfriarse bajo la superficie en el Pacífico central, es cuestión de tiempo que esa masa de agua cálida o fría alcance la superficie en la región ecuatorial oriental del Pacífico. Cuando la temperatura superficial del océano en esa zona se eleva de forma notable, se producen cambios en la presión atmosférica. El agua oceánica muy cálida se asocia con un sistema de bajas presiones de gran magnitud sobre el Pacífico oriental, cerca del ecuador. Esa agua libera más vapor de agua hacia la atmósfera, y el sistema de bajas presiones contribuye a elevar ese vapor hasta las capas altas de la atmósfera, manteniéndose más cálido que el aire circundante. La combinación de mayor humedad en el aire y una mayor velocidad de ascenso de las masas de aire da lugar a precipitaciones más intensas. "La presencia de un sistema de bajas presiones de gran escala sobre el Pacífico ecuatorial oriental desencadena una reacción en cadena de cambios en los patrones meteorológicos en todo el mundo, con anomalías de precipitación y temperatura estrechamente correlacionadas con el episodio de El Niño", concluye Lerner.
Fuente: FreshPlaza.es / 10.06.26
Para más información:Drew LernerWorld Weather, Inc.
%2011_05_40%E2%80%AFa_m_.png)




Comentarios